Por el bien del imperio

S/180.00

Autor:Josep Fontana

Editorial: Pasado&Presente

ISBN:9788494100871

Año de Edición:2011

Agotado

Categoría:

Descripción

«Este libro tiene su origen en una preocupación personal. Su autor tenía 14 años cuando terminó la segunda guerra mundial y creció con la esperanza de que se cumplieran las promesas que habían hecho en 1941, en la Carta del Artlántico, los que iban a resultar vencedores en la lucha contra el fascismo, en un programa en que nos garantizaban, entre otras cosas, ‘el derecho que tienen todos los pueblos a escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir’ y una paz que había de proporcionar ‘a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza’. Cuando se cumplen setenta años de aquellas promesas, la frustración no puede ser mayor. No hay paz, la extensión de la democracia es poco más que una apariencia y, lejos de la prosperidad global que se nos anunciaba, vivimos en un mundo más desigual. La pobreza no solo no ha desaparecido en la actualidad, sino que se ve todavía agravada por el encarecimiento de los alimentos, en un mundo que no consigue evitar que centenares de miles de seres humanos, en especial niños, sigan muriendo de hambre cada año. Era lógico que me sintiera engañado y con derecho a preguntar por las causas de este fracaso, y mi oficio de historiador me ha llevado a hacerlo en la forma propia de mi trabajo.»

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Descripción

«Este libro tiene su origen en una preocupación personal. Su autor tenía 14 años cuando terminó la segunda guerra mundial y creció con la esperanza de que se cumplieran las promesas que habían hecho en 1941, en la Carta del Artlántico, los que iban a resultar vencedores en la lucha contra el fascismo, en un programa en que nos garantizaban, entre otras cosas, ‘el derecho que tienen todos los pueblos a escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir’ y una paz que había de proporcionar ‘a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza’. Cuando se cumplen setenta años de aquellas promesas, la frustración no puede ser mayor. No hay paz, la extensión de la democracia es poco más que una apariencia y, lejos de la prosperidad global que se nos anunciaba, vivimos en un mundo más desigual. La pobreza no solo no ha desaparecido en la actualidad, sino que se ve todavía agravada por el encarecimiento de los alimentos, en un mundo que no consigue evitar que centenares de miles de seres humanos, en especial niños, sigan muriendo de hambre cada año. Era lógico que me sintiera engañado y con derecho a preguntar por las causas de este fracaso, y mi oficio de historiador me ha llevado a hacerlo en la forma propia de mi trabajo.»